La premisa de Salazar Estudio es crear espacios cómodos, funcionales y con mucha identidad, capaces de reflejar la personalidad y el estilo de vida de quienes los habitan, elevando su estilo al máximo.
El proceso comienza con una entrevista inicial y una visita al espacio para conocer en profundidad los ambientes y conectar con los gustos y el estilo de vida de quienes lo viven.
A partir de este relevamiento, el diseñador Sebastián Salazar, junto a su equipo, desarrolla una propuesta integral, sugiriendo el proceso creativo y la estética final para potenciar cada espacio.
Una vez definida la idea con el cliente, se elaboran los presupuestos de los distintos rubros que conformarán el proyecto: iluminación, muebles, textiles, objetos de diseño, obras de arte, vajilla, tapicería, restauración de piezas existentes y, cuando es necesario, reformas estructurales.
Así, el proyecto comienza a tomar forma hasta llegar al momento final del armado: la instancia en la que cada elemento encuentra su lugar y el espacio se transforma por completo. Este es un proceso dinámico y sin riesgos, ya que nosotros nos encargamos de que cada detalle esté colocado en su lugar, y si algo no te gusta, lo podemos cambiar.
Entonces solo queda lo más importante: disfrutar y redescubrir cada ambiente.